Las fotos de hoy están tomadas este pasado septiembre, en mis vacaciones de verano por l'Escala, de las que ya publiqué un puñado de ellas en octubre. A ver si entramos un poco en calor, que con el frío de estos días, seguro se agradece.

Exactamente las que veréis son del paseo / excursión que dimos (a pie) desde l'Escala, que es donde teníamos el apartamento, hasta Sant Martí d'Empúries, un pueblecito a poco más de 2,5km. Tanto las vistas como la experiencia fueron superlativas…
Aquí tenéis el recorrido en Google Maps.

La ventaja de pasear por la costa son las constantes estampas que te brinda cada pocos metros.

Durante gran parte de la ruta pasamos por camino perfectamente asfaltado, con lo que se podía realizar en bici o patines.

Cada ciertos metros hay caminitos que te llevan a playitas y calas para disfrutar de un baño o simplemente tomar el sol.



Y descubrir rinconcitos de lo más acogedores…


Caprichos de la naturaleza.

El agua era totalmente cristalina.


¿Alguien sabía donde nació El Capitán Trueno?

Estas son las callejuelas de Sant Martí d'Empúrias. Es un lugar pequeñito pero entrañable.

Corregidme si me equivoco, pero este precioso edificio que hay justo tocando la playa, es el Museo de Arqueología de Catalunya.

Junto al museo tenemos la Parroquia del pueblo.
Justo en frente de la Parroquia, había una plaza llena de restaurantes con diversidad de ofertas para comer, aunque los platos estrella eran los de marisco, por razones obvias. Justo después de comer dimos un paseito por los alrededores del pueblo y ya nos encaminamos de vuelta de nuevo hacia nuestro apartamento. No sin antes darnos echarnos una siestecita en la playa que hay junto a Sant Martí, que era de lo más tranquila.

Ya de vuelta, con algo menos de luz.

Las estampas que te deja la costa catalana a esas horas, eran cuanto menos maravillosas.
