A principios de marzo, estuve de vacaciones en Besalú. Tal y como ya os avancé en la entrada sobre su maravilloso puente, Besalú es un pueblo que parece estar congelado en el tiempo y seguir viviendo en la época medieval.
Besalú tiene un lazo emocional muy fuerte con el pueblo judío, debido a la gran inmigración que hubo muchos años atrás. Casualmente el mismo fin de semana que estuvimos allí, se celebraba el fin de semana judío. Su gran atracción: el mercado medieval.
La ruta la comenzamos en la plaza mayor, donde se encuentra el Monasterio de San Pedro, y donde se celebra cada domingo un mercadillo.
Las paradas que estaban en esta plaza, eran más bien de Mercado de las Pulgas. En ellas se podían encontrar los artículos más inverosímiles.
Relíquias como botellas de plástico, cestas de mimbre, palanganas, figuras de porcelana, …
Material bélico¿?
Una mujer anciana muy simpática, vendía cámaras analógicas. Lo curioso es que se las conocía de memoria. Lástima que estaban bastante deterioradas y apenas eran "aprovechables".
"Simpática" escena de una muñeca colgada… :S
Las había más bohemias.
Dejamos la plaza mayor para llegar a la plaza del ayuntamiento, a través de estos arcos. Y así llegar al mercado medieval.
Aquí comenzamos a encontrar artículos puramente medievales.
Y las paraditas en plena callejuelas.
Había un taller donde practicar la caligrafía…
Con demostración de escritura incluida. Como podéis apreciar es el alfabeto judío.
Os puedo asegurar que estos muffins eran de lo mejorcito que he probado.
No podía faltar la paradita de dulces.
Una de almendras garrapiñadas.
Fijaos en la magnitud de ese queso. Eso sí, estaba para quitarse el sombrero.
Pan de frutos secos, de cereales, y de cebolla, que fue el que compramos.
Una 100% de setas.
Sin olvidarnos de las tiendas que están abiertas todo el año, y venden recuerdos de Besalú.
Alejándonos un poco de las callejuelas, encontramos un grupo que tocaba música folklórica, cerca del río fluvià. Era un patio reservado con sillas plegables que formaban un escenario improvisado.
Y para finalizar una foto de un picnic improvisado con las compras realizadas en el mercado medieval.































Manolo Pérez
6 abril, 2011
No se con que foto quedarme…..
Tal vez la de la botella de coca cola, pero la de las magdalenas tampoco está mal. Muy buen reportaje
Carol
6 abril, 2011
Q pueblo más bonito, realmente parece estar anclado en el pasado, y vuestras compras gastronómicas, qué rico todo!
Juldavs
6 abril, 2011
Muy buenas fotos, me gusta el procesado con ese tono añejo
Aix… me encanta este pueblecito
dreamflow
6 abril, 2011
@Manolo Pérez: Gracias. Coincidimos, la de la coca-cola y el resto de cachivaches es de mis favoritas…
@Carol: Ni te imaginas lo rico que estaba todo, y más justo al lado del río viendo el puente de fondo
@Juldavs: A mí también Júlia, a mi también
Jexweber
6 abril, 2011
Geniales, me encantan los mercados medievales, esperando a que empiece la temporada en Madrid,
Natalia
6 abril, 2011
Me encantan las fotos!! el pueblo es fantástico!!!
Oscar
6 abril, 2011
Besalú me tiene enamorado desde pequeño… Me has transportado al pasado.
dreamflow
6 abril, 2011
@Natalia: Lo es Natalia. Si no has estado nunca te lo recomiendo encarecidamente… en Septiembre dicen que tienen la mejor feria medieval de muchos kilómetros a la redonda.
@Oscar: Me alegra escuchar esto Óscar, de veras
Javier I. Sampedro
24 julio, 2011
Como transportarse al pasado, que ambiente más auténtico. Lástima que aún no haya estado en un mercadillo medieval, pero te aseguro que no me importaría visitar uno como este, tiene mucho encanto.